jueves, 22 de marzo de 2012

Abdomen agudo



Abdomen agudo





     Según el ˝diccionario de medicina océano Mosby˝ el abdomen agudo es un trastorno caracterizado por la aparición brusca de dolor intenso localizado en la cavidad abdominal. El abdomen agudo exige un diagnóstico y valoración inmediatos del caso. La  Microsoft ® Encarta ® 2009. © 1993--2008 Microsoft Corporation también define el abdomen agudo, como la situación clínica que se presenta como un cuadro abdominal agudo, cuyo síntoma principal es el dolor. Este cuadro sugiere la existencia de un trastorno grave que puede poner en peligro la vida del enfermo y que, en muchos casos, se resuelve mediante una intervención quirúrgica de urgencia. Es característica la rapidez de instauración del cuadro (proceso agudo).





     Aquí vemos claramente la importancia de diferenciar de forma rápida y precisa un abdomen agudo, ya que podemos hacer la diferencia entre la vida y la muerte del  paciente, es de vital importancia saber que el dolor del abdomen agudo tiene orígenes muy variados. Este puede deberse a una inflamación del peritoneo que puede darse en los casos de pancreatitis y úlceras o apendicitis perforadas; también puede deberse a una obstrucción de un conducto o de un órgano hueco como el intestino, vías biliares, uréteres; igualmente puede deberse a un traumatismo o infección de la pared abdominal o a un trastorno de los vasos sanguíneos como una trombosis, embolias, roturas, compresión o a una distensión de la cápsula que recubre las vísceras sólidas como es el caso del hígado y  riñón.


      Es necesario tener en cuenta que el dolor abdominal puede deberse también a trastornos localizados fuera del abdomen, como procesos en el tórax, los genitales y la columna vertebral, o a causas más generales como alteraciones de tipo metabólico. Como vemos el campo a investigar frente a un abdomen agudo  es muy amplio y sobre todo diverso, por lo cual debemos puntualizar en los aspectos que hacen la diferencia entre un diagnóstico acertado de uno erróneo.


      Para realizar el diagnóstico, se debe valorar el tipo de dolor mediante un interrogatorio detallado y una exploración física minuciosa que, además, debe apoyarse en la realización de diferentes pruebas como análisis de sangre y orina, radiografías de tórax y abdomen, ecografía, tomografía computarizada, laparoscopia y cualquier otro método que nos indique adecuadamente de que se trata. El médico necesita conocer la forma de inicio de las molestias, ya que si el dolor se instaura de forma repentina y es de gran intensidad es probable que el cuadro sea grave y requiera cirugía. Se debe obtener información relativa a la duración y características del dolor, pues los dolores de tipo cólico suelen indicar un cuadro de obstrucción o alteraciones de la motilidad de una víscera hueca, mientras que, por lo general, el dolor sordo y constante es más propio de inflamación.


      También deben recogerse datos sobre la localización, la irradiación, así como sobre los factores que alivian o agravan las molestias. El aspecto de las heces y la sintomatología que acompaña al dolor, como la fiebre, las náuseas, los vómitos, la sudoración o el hipo, resultan también importantes en el establecimiento del diagnóstico.


     Ante un paciente con un cuadro de abdomen agudo es necesario determinar, de una forma rápida y eficaz, si está o no indicado el tratamiento quirúrgico. A veces resulta difícil, ya que los signos que sugieren la necesidad de cirugía son muy escasos.


Las causas más frecuentes de abdomen agudo son los cólicos biliares o colecistitis agudas, las pancreatitis agudas, las apendicitis agudas (la causa más común en los niños), la obstrucción intestinal, la perforación de una víscera hueca y la diverticulitis aguda. El tratamiento depende siempre de la causa que origine el dolor, de tal manera que debemos ser cautelosos en la búsqueda de signos precisos que indiquen la diferencia entre una y otra de las formas causantes que ya mencionamos.


     En fin el abdomen agudo constituye uno de los cuadros que más frecuentemente vemos en los hospitales y centros de salud en general, por lo que el médico debe tener un adecuado conocimiento de cómo lidiar frente a uno de estos casos, debido a que el diagnóstico rápido y preciso se convertirá en la diferencia importante que nos llevara el paciente a una mejoría, a una complicación o incluso la muerte; es de vital importancia resolver si  es necesario someter el paciente a cirugía;  debemos ser cautelosos y definir lo más rápido posible para así no provocar daños mayores en nuestro paciente.   

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